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Impacto del calentamiento global en las especies frutales de zonas templadas.


Por Ing. Agrónomo MS Rodrigo Belmar Z.


El cambio climático, y en particular el aumento progresivo de las temperaturas medias, está teniendo consecuencias notables sobre los cultivos frutales de zonas templadas. Estos cultivos requieren una determinada cantidad de horas de frío durante el invierno para una brotación y floración adecuada. La disminución de estas horas de frío, como resultado del calentamiento global, está afectando directamente el rendimiento y la calidad de diversas especies.


Uno de los impactos más estudiados es la alteración del ciclo fenológico, ya que muchas especies frutales necesitan cumplir un período de dormancia invernal inducido por bajas temperaturas. Cuando no se alcanzan los requerimientos de frío, la floración puede ser desuniforme o incompleta, lo cual compromete la producción comercial (Santolaria Llacer et al., 2024).


Diversos estudios han señalado que las regiones tradicionalmente aptas para ciertos frutales pueden dejar de serlo en las próximas décadas. Por ejemplo, se ha observado una disminución del número de horas frío en regiones mediterráneas, lo que afectará especialmente a especies como el cerezo, el damasco y el manzano. Esta reducción de horas frías obliga a los agricultores a cambiar de variedad o incluso considerar nuevas zonas de cultivo (Santolaria Llacer et al., 2024).


A nivel fisiológico, se ha constatado que la falta de frío suficiente puede provocar la aparición de yemas infértiles, reducción de la cuaja y frutos de menor calibre y calidad. Además, se incrementa la necesidad de aplicar productos químicos para romper la dormancia, lo cual tiene un impacto económico y ambiental negativo.


En respuesta a este desafío, los investigadores están desarrollando nuevas variedades con menores requerimientos de frío y adaptadas a climas más cálidos. Asimismo, el uso de modelos agroclimáticos y sistemas de simulación está siendo clave para prever escenarios futuros y planificar estrategias de mitigación.


Pero la renovación de los cultivos y variedades es un procesos lento que responde a posibilidades económicas, por lo que el cambio climático es un problema que traerá sus consecuencias y del cual, como rubro agrícola, no podemos quedarnos ausentes (Santolaria Llacer et al., 2024).



Referencias

Santolaria Llacer, N. I., Castel Duaso, L., Rodrigo García, F. J., & Fadón Adrián, E. (2024). Impacto del calentamiento global en las especies frutales de zonas templadas. Póster científico.

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